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martes, 13 de diciembre de 2016

VUESTRA VOZ. TDAH. Reflexiones

Ana Cobos, presidenta de COPOE escribe, como orientadora, sobre el TDAH.
Reproducimos sus reflexiones
http://www.magisnet.com/noticia/21960/blog-de-ana-cobos/unas-reflexiones-sobre-el-tdah-desde-la-orientacion-educativa.html

El TDAH existe
 
En principio, hay que comenzar diciendo que el TDAH existe, pues hay quienes (incluso entre los profesionales) consideran que simplemente se trata de ni帽os malcriados que no saben comportarse. Cierto es que observamos un n煤mero creciente de ni帽os con comportamientos alterados por unas pautas educativas inadecuadas, son adem谩s comportamientos disruptivos que molestan, llaman la atenci贸n y perjudican la convivencia por lo que son muy visibles y sufridos. Sin embargo, cuando hablamos del TDAH nos referimos a un trastorno neurobiol贸gico que tiene un fundamento org谩nico, basado en dificultades constatables en el sistema nervioso, concretamente en la neurotransmisi贸n entre neuronas.

Por consiguiente, no es lo mismo un ni帽o nervioso o maleducado que un TDAH. En mis a帽os de estudiante de licenciatura form谩ndome como pedagoga, todav铆a se estudiaba este trastorno como “disfunci贸n cerebral m铆nima”, lo que ayudaba a diferenciar que existen ni帽os con este trastorno y otros m谩s nerviosos o movidos. El t茅rmino “hiperactividad” se ha introducido en el lenguaje cotidiano y son muchos quienes se autodefinen como hiperactivos porque trabajan mucho o tienen mucha vida social, lo que ha contribuido a confundir a煤n m谩s el t茅rmino entre la poblaci贸n en general y en particular entre los profesionales. Lo peor de todo este embrollo es que ha influido en el diagn贸stico, pues ante las dudas o creencias sobre la existencia del TDAH, en ocasiones no se ha diagnosticado como tal y en otras, siendo el profesional demasiado “creyente” se ha sobrediagnosticado.

El TDAH es dif铆cil de diagnosticar
 
Quienes trabajamos en el sistema educativo sabemos que existen muchos errores de diagn贸stico en el TDAH. Si el profesional, tanto cl铆nico como educativo, no tiene suficiente formaci贸n e informaci贸n sobre el trastorno puede dejar pasar muchos casos y no diagnosticarlos. 脡stos, probablemente, emerger谩n con mucha fuerza en la adolescencia, cuando sean muy dif铆ciles de abordar y hayan desembocado en problemas terribles como adicciones, delincuencia o trastornos psiqui谩tricos. Por otro lado, existen profesionales con tendencia a ver ni帽os movidos como TDAH y a sobrediagnosticar, es decir, colocar la etiqueta a alumnado que realmente no padece el trastorno. De ambos fen贸menos sabemos fehacientemente quienes trabajamos en el sistema educativo.
Para conseguir un mayor rigor en el diagn贸stico del TDAH necesitamos una mayor y mejor formaci贸n de los profesionales implicados y un trabajo coordinado, basado en protocolos conjuntos de los servicios de salud y educaci贸n. A este respecto es necesario recordar que en el sistema educativo no emitimos diagn贸sticos cl铆nicos, sino evaluaciones psicopedag贸gicas y que el diagn贸stico de un trastorno relativo a la salud mental es solo competencia de los servicios de salud mental, nunca del sistema educativo. El papel del profesional de la orientaci贸n se circunscribe al 谩mbito educativo.

El papel del profesional de la orientaci贸n en el TDAH
 
Los orientadores somos los profesionales que primero nos acercamos al trastorno, en muchas ocasiones antes incluso que los profesionales de la salud, ya que recibimos las demandas de las familias y del profesorado cuando observan que el ni帽o o la ni帽a no tiene un comportamiento normalizado, que “algo le pasa”. Muchas veces, estas demandas se reciben entre l谩grimas y desesperaci贸n cuando ya la madre o el profesor han intentado varias estrategias y ya “no saben qu茅 hacer”.

Como primer paso, es necesario que realicemos un proceso de evaluaci贸n psicopedag贸gica. En este proceso de evaluaci贸n es necesario contar con la participaci贸n de cuantos m谩s agentes mejor. Es imprescindible acudir a los informes m茅dicos para establecer una anamnesis del desarrollo del ni帽o desde su nacimiento. Asimismo, es preciso recabar toda la informaci贸n posible del entorno familiar y escolar para delimitar las dificultades y fortalezas del alumno o alumna en cada contexto, as铆 como las intervenciones que resultan m谩s exitosas.

Como instrumentos para recopilar toda esta informaci贸n, los profesionales de la orientaci贸n utilizamos fundamentalmente: entrevistas, escalas de observaci贸n y pruebas psicom茅tricas.

Basado en este proceso de evaluaci贸n se emitir谩 un informe psicopedag贸gico en el que se describir谩n los comportamientos del alumno en el sistema educativo, su estilo para el aprendizaje, as铆 como las variables cognitivas, sociales y emocionales que le influyen en su desarrollo educativo. Con todo ello se delimitar谩n las necesidades educativas, estrategias de ense帽anza y las propuestas de intervenci贸n en el contexto educativo, as铆 como las orientaciones para que estas pautas escolares mantengan la coherencia de intervenci贸n en el contexto social y familiar.

En este informe, los profesionales de la orientaci贸n podremos manifestar que nos encontramos con un caso de posible TDAH a valorar por los servicios de salud mental. Para establecer conclusiones sobre el diagn贸stico es imprescindible que los servicios de salud mental o psiquiatr铆a infantil emitan un informe cl铆nico donde se concluya un diagn贸stico cl铆nico, porque insisto, el informe que emitimos los orientadores se circunscribe al contexto educativo y por consiguiente, es un informe psicopedag贸gico.

La intervenci贸n ha de ser multimodal
 
Mucho se ha hablado del abordaje educativo del TDAH e incluso, en ocasiones, hemos podido asistir a la pol茅mica de si es conveniente o no el empleo de f谩rmacos para este tipo de ni帽as y ni帽os. Desde mi punto de vista, creo que quienes consideran que las ni帽as y ni帽os con TDAH no deben medicarse es porque nunca han visto un caso real en vivo, pues cuando uno se encuentra con un alumno con este trastorno sin medicar, no se tienen dudas al respecto.
Sin embargo, la medicaci贸n por si sola no arregla el problema. La investigaci贸n y la experiencia demuestran que la intervenci贸n en TDAH ha de ser multimodal y basarse en tres pilares:

• Atender a lo org谩nico: tratamiento farmacol贸gico. Este aspecto es fundamental para poder abordar la intervenci贸n educativa pues al alumno con TDAH hay que “pararlo” para que pueda comenzar a aprender, para que centre su atenci贸n y pueda avanzar en su desarrollo.
• Atender a lo psicol贸gico: tratamiento psicoterap茅utico. Como trastorno de 铆ndole ps铆quico, necesita de este tipo de intervenci贸n para que el ni帽o o joven aprenda a autorregular su conducta, pensamientos y emociones para situarse en el mundo con 茅xito.
• Atender a lo educativo: intervenci贸n psicopedag贸gica. Consiste en la puesta en marcha de las medidas educativas y de atenci贸n a la diversidad que contribuyen al desarrollo de los objetivos previstos del sistema educativo para las ni帽as, ni帽os y j贸venes, es decir, los que 茅ste prev茅 para la ciudadan铆a: formaci贸n integral como ciudadanos y cualificaci贸n profesional.

Los tres pilares son igualmente imprescindibles para que cada ni帽o o ni帽a con TDAH evolucione favorablemente y por consiguiente es necesario atender a cada ni帽o desde los tres simult谩neamente, sin excluir ninguno. Asimismo, es indispensable la coordinaci贸n entre los profesionales responsables de cada 谩mbito: pediatra, psicoterapeuta y orientador; y a su vez, de todos ellos con la familia.

La atenci贸n al TDAH precisa de mayor respaldo institucional
 
La necesaria coordinaci贸n entre profesionales para el abordaje del TDAH no puede dejarse en la voluntariedad de cada profesional, siendo precisamente estas especialidades profesionales muy demandadas en nuestra sociedad y muy sobrecargadas de trabajo, exigencias y responsabilidades.
Las instituciones y la administraci贸n deben hacer una apuesta firme porque esta coordinaci贸n exista, estableciendo protocolos de intervenci贸n que sean conocidos por las familias y por los profesionales y que tengan todas las facilidades para que puedan llevarse a la pr谩ctica y as铆 poder demostrar su eficacia en la prevenci贸n, detecci贸n e intervenci贸n en el TDAH.
Las entidades que necesariamente han de estar implicadas son las siguientes: administraciones educativas, de salud, servicios sociales y justicia (pues sabemos la correlaci贸n que existe entre el TDAH y las infracciones de menores, por ejemplo). Adem谩s debe implicarse a colectivos directamente relacionados con este asunto como son: asociaciones y colegios profesionales de investigadores, pediatras, m茅dicos, psiquiatras, psic贸logos, pedagogos, orientadores y especialmente familiares y personas con TDAH.

Es imprescindible que nuestra sociedad comprenda el TDAH
 
Todo lo expuesto necesita de la sensibilizaci贸n de la sociedad y no la visibilizaci贸n puesto que el problema es muy visible. Lo que se necesita es un cambio de perspectiva en la visibilizaci贸n, lo que se conseguir谩 con la sensibilizaci贸n hacia el mismo. La sensibilizaci贸n que necesitamos es la comprensi贸n hacia el fen贸meno y que lo que en nuestra sociedad se percibe como un ni帽o maleducado sin m谩s, admita poco a poco la posibilidad de considerarse un trastorno que acarrea unos comportamientos involuntarios, tan indeseables para quien los padece como para quienes le rodean.
He escuchado en muchas ocasiones a mi director de tesis doctoral, mi admirado Miguel 脕ngel Santos decir que: “la letra con sangre entra, si, pero con la sangre del profesor”. Este pensamiento sigue muy presente en mi pr谩ctica cotidiana como orientadora, especialmente cuando me propongo dinamizar a un equipo de profesorado para trabajar “a favor” de un alumno cuando ellos perciben que este mismo alumno est谩 “en contra” de su trabajo e iniciativas y solo les interesa “reventarles la clase” o “provocar la expulsi贸n”. Es dif铆cil para todos, pero merece la pena luchar por ello, porque quienes m谩s sufren esta incomprensi贸n son los propios afectados, ni帽os y ni帽as que tienen el derecho a crecer felices y a desarrollar al m谩ximo sus potencialidades. Dicho de otro modo, podemos interpretar las conductas disruptivas de un alumno con TDAH como si nos estuviera diciendo: Ap贸yame m谩s cuando menos me lo merezco porque es cuando m谩s lo necesito. Por eso, no podemos olvidar que “su derecho es nuestra obligaci贸n”. Tan importante es hacer valer este derecho del menor con TDAH como concienciar a la sociedad de la obligaci贸n que tiene de proporcionarle las necesarias oportunidades.

Fuente: Magisnet. Ana Cobos.

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