Entrada destacada

Becas y ayudas a alumnos de niveles postobligatorios

Convocatoria 2017-2018 El día 10 de agosto de 2017 se publicó en el Sistema Nacional de Publicidad de Subvenciones (no en el tradicional ...

miércoles, 31 de mayo de 2017

Mitomanía. Mentirosos compulsivos

La mitomanía es un trastorno del comportamiento. La persona que lo padece es adicta a mentir. El  mitómano busca con sus engaños la aceptación de los demás. Compensar sus bajos niveles de autoestima.
https://www.youtube.com/watch?v=mc9wFBO3Urk&index=1&list=PLTYyEll1l9XdI7BoUVxPc3IvDYa4zLVRo
Pero no cualquier embustero es un mitómano.
Es importante diferenciar a un mentiroso de un mitómano, los dos mienten, pero existen diferencias importantes: el mentiroso miente con una finalidad, ya sea protegerse o defenderse de algo o alguien, siempre tiene un motivo para no decir la verdad.
En cambio el mitómano miente de forma compulsiva, a veces sin motivación, muchas veces las mentiras son absurdas e inexcusables, creándose situaciones ridículas. El mitómano padece un trastorno, que le conlleva a mentir irremediablemente de su vida.
"El mitómano no tiene un plan, no va buscando nada a medio o largo plazo más que la admiración inmediata. La clave para detectarles es descifrar la intencionalidad de sus bulos".Aún no se ha determinado con exactitud el origen de la enfermedad.
 No se ha encontrado ningún gen relacionado con la mentira, por lo tanto, no se puede decir que se nazca con ello. Aunque es cierto que existen condicionantes en la niñez que pueden facilitar su aparición, especialmente la baja autoestima-
La mentira también está ligada a varias enfermedades mentales como la demencia, el trastorno límite de la personalidad, el trastorno antisocial o el trastorno bipolar.
La mitomanía es un trastorno curable. El primer paso es convencer al paciente de que tiene un problema psicológico y que necesita someterse a terapia. "Al igual que sucede con cualquier adicción, si la persona no quiere curarse, sucederá como con el tabaco, que lo dejas durante un tiempo, y luego recaes".

Síntomas de la mitomanía

Cuando hablamos de mitomanía o de personas mitómanas, nos referimos básicamente a personas que integran la capacidad de mentir en su conducta y actitud de su rutina diaria.
Por tanto los principales síntomas que acarrea la mentira en la vida de estas personas son:
  • Episodios de alta ansiedad. Los mitómanos son personas desencantadas con su propia realidad, para ello sufren diversos episodios de ansiedad que les motiva a crear sus mentiras, deformando su entorno y vida hacia los demás.
  • Baja autoestima. Su incapacidad de aceptarse, les hace dibujar un perfil de ellos mismos totalmente alejado de la realidad; suelen mostrar verbalmente unas vivencias, ideas y experiencias ricas e interesantes.
  • Estrés. Las personas que mienten compulsivamente conviven con el estrés diario de mantener sus mentiras, para no ser descubiertos. Deben crear situaciones y contextos de los cuales pueda escaparse y seguir con su irrealidad. Poseen un miedo exacerbado a ser descubiertos, el trabajo mental para construir mentiras se multiplica, hasta que son descubiertos.
  • Creen en sus mentiras. El mitómano tiene la capacidad de interiorizar como suyas las experiencias o vivencias inventadas hacia los demás, por ello mantienen un actitud natural ante los hechos que relata, en ocasiones los trata como viejos recuerdos.
  • Magnificar la realidad. Es posible que un mentiroso de esta categoría pueda contar una realidad pero totalmente sobredimensionada con adornos inventados, para intentar refrendarse como persona ante los demás. Gesticular en la comunicación es muy común entre los mitómanos.
Estos síntomas moldean una personalidad dedicada a inventarse y falsear realidades, situaciones y la vida en general.

El drama de la mitomanía reside en el círculo vicioso que se produce. "Por esa razón, suelen ser personas que acaban solas, rechazadas por familiares y amigos cansados de su comportamiento",

En los casos más graves, al mitómano le acaba sucediendo lo que a Don Quijote. Se cree sus mentiras, inventa un mundo alternativo donde es el héroe, todos le quieren, y aborrece el mundo real, del que se aleja más y más cada día, hasta que se hace casi imposible regresar.

Tratamiento

Se pueden diferenciar dos tipos de actuaciones que ayudan a minimizar y corregir las graves consecuencias de la mitomanía:
  • Terapias cognitivas. Son todas aquellas acciones, ejercicios o actividades que ayudan al mitómano a encontrar el origen de su baja estima; como hemos dicho anteriormente la inseguridad y baja autoestima es el principal culpable de la creación de las primeras mentiras hasta llegar a ser un hecho diario patológico. Trabajar sobre su personalidad y el conocimiento propio, para que a partir de este punto se construyan los cimientos fuertes de una personalidad sana y transparente.
  • Comunicación. La comunicación es el instrumento básico para solventar todo problema psicológico; ofrecer las herramientas sociales y comunicativas eficaces para afrontar la vida es imprescindible. El mitómano recogerá estas “armas” sociales para desarrollar la asertividad hacia los demás.
Combatir la mitomanía, dependiendo de su gravedad, es un trabajo a medio y largo plazo, pues se debe de reeducar la percepción de la realidad del mentiroso compulsivo. Paciencia, cariño y tenacidad son ingredientes básicos para aquellas personas que deseen ayudar y convivan con un mitómano.

La mitomanía es un trastorno difícil y complejo; con lo relatado en este artículo puedes hacerte una composición de lo que es un mitómano. Debe de tratarse con toda seriedad la actividad de estas personas pues, pueden arruinar la vida de sus familiares y allegados.

Fuente: Varias. OrientaGalicia. Lifeder.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario