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domingo, 18 de febrero de 2018

Dispraxia.

¿Qué es la dispraxia? 

El Trastorno del desarrollo de la coordinación motora (TDCM) -según su nombre científico- es un síndrome también conocido como el del "niño torpe". 
El actor Daniel Radcliffe, padece dispraxia.

https://www.infobae.com/salud/2017/07/10/dispraxia-que-es-y-como-identificar-la-enfermedad-que-padece-el-actor-de-harry-potter/
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Se trata de una enfermedad psicomotriz que provoca desorganización en el movimiento, una incoordinación motora que puede afectar a varias áreas y niveles (como el lenguaje o el desarrollo emocional), al desarrollo de las habilidades motoras gruesas (como caminar y saltar) o habilidades motoras finas (como el movimiento de la boca y la lengua necesarios para pronunciar las palabras correctamente).

Se estima que alrededor del 6% de la población tiene este problema que con frecuencia pasa desapercibido. Según un artículo de 2007 publicado en la revista pediátrica Disease in Childhood un 2% de la población lo padece de manera severa, mientras que en su forma más leve podría afectar hasta a un 10% de las personas. Eso significa que la mayoría de las clases escolares tendría al menos un niño con este trastorno, según los cálculos de los autores británicos.

Aunque la dispraxia se diagnostica normalmente durante la infancia puede haber adultos que no saben que tienen esta condición, que dura toda la vida.
La dispraxia afecta a la coordinación física de las personas. Eso hace que los niños tengan un peor desempeño en las actividades cotidianas relacionadas con cada edad de desarrollo y parezcan moverse con torpeza.
También puede causar dificultades y problemas continuados en la edad adulta.
Este trastorno es 3 o 4 veces más común entre los niños que entre las niñas y en ocasiones tiene una conexión hereditaria, aunque por ahora los científicos no han identificado ningún gen que lo cause.

Los investigadores todavía no saben qué es lo que causa la dispraxia. Muchos creen que el factor genético podría tener un rol. Algunos científicos sospechan que la dispraxia podría ser causada por un problema en las células nerviosas que envían señales del cerebro a los músculos.
Los investigadores también creen que los niños que han sido prematuros, tuvieron bajo peso al nacer o fueron expuestos al alcohol cuando estaban en el útero tienen mayor probabilidad de tener dispraxia, aunque todavía no está claro porqué,
Los pacientes se caracterizan por la lentitud y dificultad que tienen para realizar movimientos aparentemente sencillos que requieren la coordinación de varios grupos musculares, como por ejemplo escribir, peinarse, atarse los zapatos, jugar a la pelota o andar en bicicleta.

"La dispraxia también puede afectar las habilidades sociales. Los niños con dispraxia podrían comportarse de un modo inmaduro, aunque comúnmente tienen una inteligencia promedio o superior al promedio. También suelen tener problemas para mantener el equilibrio y la postura"

La dispraxia se clasifica en cuatro tipos: la ideomotora, la ideacional, la oromotora y la constructiva.

Dispraxia ideomotora: existe una interrupción entre la secuencia de pensar y realizar un acto sencillo, como por ejemplo tomar un objeto, como un peine.

Dispraxia ideatoria: en este caso se afecta la cadena de secuencias de pasos sencillos que dan lugar a uno complejo, como abotonar un botón, atarse los cordones o meter una llave en la cerradura.

Dispraxia oromotora o del habla: se ven afectados los grupos musculares que se encargan de la fonación, mostrando problemas para pronunciar algunas palabras o sílabas, lo que dificulta el habla.

Dispraxia constructiva: son problemas para comprender las relaciones espaciales entre los objetos, por lo que resulta difícil moverlos de un lugar a otro: por ejemplo, meter una caja pequeña dentro de otra más grande.

Síntomas

Es complejo para los padres identificar a un hijo con dispraxia. Los síntomas pueden comenzar a ser visibles desde el año de edad, pero se hacen más evidentes durante la edad escolar, entre los cinco y los once años. No se sabe con precisión la prevalencia. No hay registros oficiales. Pero se estima que pueden sufrirla entre un 2% y un 5% de los niños durante dicho lapso. Y afecta mayormente a los varones.

"Los síntomas se manifiestan a temprana edad. Los bebés podrían estar inusualmente irritables y tener dificultades al comer. Podrían retrasarse en sus pilares del desarrollo, tal como darse vuelta cuando están acostados y en caminar", 
Signos de alerta en niños pequeños
  • Se ensucia mucho cuando come, prefiere comer con los dedos en vez de utilizar un tenedor o una cuchara
  • No puede montar un triciclo o jugar con una pelota
  • Está atrasado en cuanto al control de esfínteres
  • Evita los juguetes de construcción y rompecabezas
  • No habla tan bien como los otros niños de su misma edad y podría no decir palabras hasta los 3 años de edad
Signos de alerta en preescolar y en los primeros años de primaria
  • Se tropieza con frecuencia con las personas y las cosas
  • Tiene dificultad para aprender a saltar
  • Tarda en desarrollar el dominio de la mano derecha o la izquierda
  • Se le caen objetos frecuentemente o tiene dificultad para sostenerlos
  • Tiene dificultad para sostener lápices y para escribir y dibujar
  • Le cuesta trabajo utilizar botones, cremalleras y broches
  • Habla lentamente o no puede pronunciar las palabras
  • Tiene dificultad para hablar a la velocidad, al volumen y tono apropiado
  • Tiene problemas para jugar e interactuar con otros niños
Signos de alerta en primaria y en la escuela media
  • Trata de evitar los deportes y las clases de educación física
  • Tarda mucho tiempo en escribir debido a su dificultad para agarrar los lápices y trazar las letras
  • Tiene problemas para mover objetos de un lugar a otro, como por ejemplo las piezas de un juego de mesa
  • Tiene problemas con los juegos y las actividades que requieren coordinación del ojo y la mano
  • Le cuesta trabajo seguir y recordar instrucciones
  • Le cuesta permanecer parado por largo tiempo debido a la debilidad del tono muscular
Signos de alerta en bachillerato
  • Tiene dificultad con los deportes que incluyen saltar y montar bicicleta
  • Tiende a caerse y tropezarse, choca con cosas y personas
  • Podría hablar continuamente y ser repetitivo
  • Podría olvidar y perder cosas
  • Tiene problemas para darse cuenta de las señales no verbales de los otros
Con tratamiento y apoyo, los niños con dispraxia pueden mejorar sus tonos musculares y la coordinación con el paso del tiempo.

¿Qué habilidades se ven afectadas por la dispraxia?

La dispraxia puede afectar diversas habilidades. Estas son algunas de las más comunes. Tenga en cuenta que hay maneras en que usted puede ayudar a su hijo a mejorar en cada una de estas áreas:
  • Comunicación: Los niños con dispraxia podrían tener dificultad con diferentes aspectos del habla. Podrían tener problemas con la pronunciación de las palabras o expresando sus ideas. También pueden tener dificultad para ajustar el tono y el volumen de sus voces. Como resultado, puede ser más complicado hacer amistades y socializar.
  • Habilidades emocionales/conductuales: Los niños con dispraxia podrían comportarse de un modo inmaduro. Podrían sentirse abrumados con facilidad en situaciones donde hay grupos de personas. Esto puede dificultarles hacer amistades y la socialización puede causarles angustia, especialmente a medida que crecen. Sus dificultades con los deportes también podrían afectar su autoestima y habilidades sociales. Infórmese acerca de cómo la dispraxia puede afectar la vida social de su hijo.
  • Área académica: A los niños con dispraxia generalmente les cuesta escribir con rapidez. Esto puede crear diversas dificultades en el salón de clases, como tomar notas y para terminar los exámenes. Los niños que tienen dificultades con el habla también podrían tener dificultad con la lectura y la ortografía.
  • Habilidades generales para la vida: La dispraxia puede ser un obstáculo para dominar destrezas básicas para ser independiente. En primaria, los niños todavía podrían necesitar ayuda para abotonarse una camisa o cepillarse los dientes. Como adolescentes, podrían tener dificultades para aprender a conducir un automóvil o para freír un huevo.

¿Cómo se diagnostica la dispraxia? 

Para diagnosticar este trastorno se aplican una serie de pruebas neuropsicológicas en las que se toman como referencia las adquisiciones en el plano motor e intelectual que el niño debe haber alcanzado a cierta edad. No obstante, la evolución de este trastorno depende de diferentes factores, entre ellos la severidad de la dispraxia, el momento en que se diagnostique y la constancia de los padres en el tratamiento.
Una buena manera de empezar el proceso diagnóstico es observar a su hijo y tomar notas de lo que está observando. Para ser diagnosticado con dispraxia, su hijo tendrían que presentar síntomas durante al menos seis meses.
Tomar notas puede ayudarlo a mostrar que las conductas de su hijo son continuas y están obstaculizando las actividades diarias. Esto puede ayudar a obtener un diagnóstico más rápido.
No hay un examen específico para determinar si su hijo tiene dispraxia. Típicamente, un doctor examinará a su hijo para descartar otras condiciones neurológicas. Luego, su hijo podría ser referido a otro profesional que podría ser un psicólogo o un terapeuta ocupacional.
El especialista lo entrevistará para saber qué ha observado y evaluará la fortaleza, el tono muscular y la coordinación de su hijo. También examinará la habilidad de su hijo para realizar tareas físicas, como lanzar una pelota. Para diagnosticar a su hijo con dispraxia, el especialista necesita encontrar cuatro cosas fundamentales
  • Retraso en las habilidades motoras basado en las edad del niño
  • Estas dificultades interfieren con su vida diaria o con su rendimiento académico
  • Estas deficiencias en las habilidades motoras no se deben a otras condiciones neurológicas, como la parálisis cerebral
  • Los síntomas aparecieron a edad temprana, aunque la condición no es típicamente diagnosticada antes de los 5 años.
Si su hijo es diagnosticado con dispraxia, hay tratamientos que podrían ayudarlo. Esto podría incluir la terapia ocupacional o la terapia del habla. Obtener un diagnóstico puede también ayudar a su hijo a obtener apoyos y servicios especiales en la escuela, como una computadora portátil y un software de predicción de palabras para ayudarlo con la escritura. Su hijo también podría calificar para recibir consultas individuales con un terapeuta del habla o un terapeuta ocupacional.


¿Qué condiciones están relacionadas con la dispraxia?

No es inusual que los niños con dispraxia tengan otras dificultades de aprendizaje y de atención. Los médicos se refieren a esto como comorbidad. Si su hijo tiene dispraxia, estas son algunas otras dificultades de aprendizaje y de atención que podría querer leer:
  • Dislexia:: Los niños con dislexia podrían tener problemas para aprender a leer. La dislexia también puede afectar la escritura, el deletreo y la pronunciación de las palabras que usted quieren decir.
  • Discalculia: Causa que los chicos tengan dificultades con las matemáticas. A los niños con discalculia les puede costar recordar conceptos matemáticos básicos como 2 + 2 = 4, hacer cálculos y estimar cantidades y el tiempo (por ejemplo, cuánto dura un minuto). La dispraxia también puede causar problemas con las matemáticas. Infórmese cómo esto se diferencia de las dificultades matemáticas relacionadas con la discalculia.
  • Disgrafía: La disgrafía causa problemas para escribir. La disgrafía y la dispraxia son muy diferentes, aunque frecuentemente tienen síntomas similares, como por ejemplo la escritura desordenada. Infórmese más acerca de las diferencias entre la disgrafía y la dispraxia.
  • TDAH: El TDAH puede dificultar que su hijo permanezca quieto, se concentre, tenga en cuenta las consecuencias y controle sus impulsos. Aproximadamente la mitad de los niños con dispraxia también tienen dificultades de atención.

¿Cómo los profesionales pueden ayudar a las personas con dispraxia?

Afortunadamente, existen muchas personas que pueden ayudar a su hijos con dispraxia. Algunas de esas personas podrían trabajar en la escuela de su hijo y algunas puede encontrarlas en su comunidad o en línea.
Terapeutas
Existen varias terapias que pueden ayudar. El maestro de su hijo o su médico pueden ayudarlo a encontrar a profesionales capacitados en las siguientes especialidades:
  • Terapia ocupacional: Un terapeuta ocupacional puede ayudar a su hijo a desarrollar las habilidades diarias necesarias para progresar dentro y fuera de la escuela. Esto incluye, aprender a utilizar un cuchillo o escribir de modo legible.
  • Terapia del habla: Un A patólogo del habla y del lenguaje puede determinar las dificultades que su hijo tiene al hablar y sugerir ejercicios específicos que pueden ayudarlo a comunicarse más claramente.
  • Entrenamiento perceptivo-motor: Esta clase de entrenamiento es comúnmente realizado por los terapeutas ocupacionales o los terapeutas físicos. Está diseñado para mejorar las habilidades de lenguaje, visuales, de movimiento, de audición y de comprensión. Incluye asignar a los niños tareas difíciles de completar pero no tan complicadas que causen frustración. Se les dan una serie de ejercicios que los ayudarán a aprender mejor cómo integrar información motora, sensorial y del lenguaje.
La escuela de su hijo
Si su hijo ha sido diagnosticado con dispraxia y ha sido evaluado para obtener servicios especiales, la escuela ofrecerá un plan de apoyos y adaptaciones, como excusar a su hijo de las clases de gimnasia. Sin embargo, incluso sin un diagnóstico, la escuela puede hacer una variedad de cosas para ayudar a su hijo académicamente.
  • Respuesta a la intervención (RTI, por sus siglas en inglés) Es un programa que algunas escuelas utilizan para evaluar a los estudiantes y proveer ayuda adicional a aquellos que estén retrasados. Si la escuela utiliza este programa, entonces su hijo podría recibir instrucción en grupos pequeños, por ejemplo en escritura o en otras áreas. Estos grupos pequeños podrían reunirse en el salón de clase general de su hijo o en otro lugar de la escuela. Si su hijo no progresara lo suficiente, el programa ofrecerá instrucción intensiva individual.
  • Los apoyos informales son estrategias que el maestro de su hijo puede utilizar, como dividir la tarea escrita en “fragmentos” pequeños, de modo que el proyecto sea más manejable para su hijo. El maestro también podría permitir que su hijo utilice una computadora portátil en la clase si le fuera más fácil usar un teclado que escribir a mano.
  • Si el maestro de su hijo está utilizando adaptaciones en el salón de clases, en algún momento usted o la escuela podrían recomendar que se implementara un plan 504 para su hijo. Se trata de un plan escrito que detalla cómo la escuela se adaptara a las necesidades de su hijo. La tarea de su hijo podría modificarse, obtener más tiempo durante los exámenes y copias de los apuntes de todas las clases.
  • También podría considerar solicitar una evaluación para obtener los servicios de educación especial. La evaluación determinará si su hijo califica para un Programa de Educación Individualizado (IEP, por sus siglas en inglés). Este programa puede abrir las puertas para más recursos de ayuda, incluyendo la tecnología de asistencia que su hijo podría utilizar en la escuela y en el hogar.
Padres defensores
Cada estado tiene por lo menos un Centro de Capacitación e Información para Padres (PTI, por sus siglas en inglés) o Centro de Recursos Comunitario para Padres (CPRC, por sus siglas en inglés). Estos centros sin fines de lucro están compuestos por familias cuyos hijos tienen necesidades especiales. Ellos saben cómo navegar el sistema escolar y pueden ayudarle a prepararse para las reuniones importantes en la escuela y para abogar por sus hijos. Usted puede encontrar uno de estos centros en su área de residencia a través del sitio de Internet de la Red del Centro de Asistencia Técnica para Padres.


¿Qué se puede hacer en el hogar para ayudar a los niños con dispraxia?

Usted puede hacer mucho para ayudar a su hijo con dispraxia. Estas son algunas estrategias que usted podría querer considerar.
  • Aprenda lo más que pueda. La dispraxia es un trastorno no muy conocido. Su familia, amigos e incluso el maestro de su hijo podrían no entender las dificultades con las que su hijo batalla. Compartir información con ellos le permitirá ayudar a su hijo a obtener lo que necesita dentro y fuera de la escuela.
  • Aliente la actividad física. Cualquier clase de juegos que incluyan actividad física ayudarán a su hijo a desarrollar las habilidades motoras. Ya sea que se trate de clases de natación o un simple juego de las escondidas, será bueno para un niño con dispraxia para mantener su cuerpo en movimiento. Además, esto ayudará a que su hijo construya relaciones con otros niños.
  • Haga rompecabezas. Los rompecabezas pueden ayudar a los niños a trabajar la percepción visual o espacial. Además de ayudarlos a mejorar las habilidades motoras finas. Los rompecabezas son divertidos para compartir en familia.
  • Tire una bolsa de frijoles. Esto ayudará de un modo divertido a desarrollar la coordinación mano-ojo.
  • Obtenga algunos sostenedores de lápices. Estos artículos sencillos y de bajo costo pueden hacer la actividad de escribir mucho más fácil. Dé a su hijo una variedad de lápices, bolígrafos, o marcadores perfumados para hacerlo más interesante.
  • Practique el teclado. Teclear podría ser más fácil para su hijo que escribir a mano. Sin embargo, es una destreza que necesita ser aprendida y practicada.
  • Obtenga plastilina o masilla. Apretar Theraputty (masilla para terapia) o alguna clase de plastilina, puede fortalecer los músculos de las manos de su hijo. También sirve para aliviar el estrés.
  • Descargue algunas apps. Fíjese en las recomendaciones de apps o aplicaciones para computadoras divertidas que pueden ayudar a mejorar las habilidades motoras finas de su hijo.
  • Ajuste sus expectativas. Su hijo podría necesitar ayuda con la higiene personal y otras actividades de la vida diaria por un tiempo más prolongado que el de sus compañeros para dominar esas habilidades. Reconocer los desafíos de su hijo le capacitará para darles elogios honestos cuando él sea capaz de completar las tareas.
  • Elogie los esfuerzos de su hijo. Recompense a su hijo por intentar hacer una tarea nueva. Celebre, incluso, el más pequeño de sus logros. Infórmese sobre cómo aprovechar el poder del elogio.
La dispraxia puede ser muy frustrante para su hijo y también para usted. Sin embargo, su hijo puede salir adelante si obtiene las herramientas y el apoyo adecuados. Por supuesto, que tener su amor y aliento aumentará su autoestima y le ayudará a permanecer motivado para seguirlo intentando.


¿Qué puede hacer la travesía más fácil?

Criar a un hijo con dispraxia requiere gran cantidad de paciencia y energía. Sin embargo, recuerde que usted no está solo. No importa en qué parte del proceso esté, ya sea que recién esté comenzando o que lleva algún tiempo, este sitio de Internet puede ayudarle a encontrar las herramientas, estrategias y el apoyo que su hijo necesita para salir adelante. Estas son algunas opciones que pueden hacer que la crianza sea un poco más sencilla para usted:
  • Conéctese con otros padres. Encuentre a otras familias con hijos que tengan dispraxia. Ellos saben por lo que usted está pasando y pueden compartir consejos y ánimos.
  • Obtenga consejos de los expertos sobre las conductas. Explore nuestra sección Entrenamiento para padres para obtener estrategias que pueden ayudar con las dificultades sociales y emocionales que pueden acompañar la dispraxia. Los temas incluyen cómo mejorar la autoestima, hacer amigos y lidiar con frustraciones, ansiedad y miedos.
  • Haga un plan de apoyo. Utilice nuestro sitio para obtener ideas y crear su propio plan para ver cómo puede ayudar a su hijo.
Usted puede hacer mucho para ayudar a su hijo, pero es importante que también recuerde que no necesita hacerlo todo al mismo tiempo. Si usted probara varias estrategias nuevas al mismo tiempo, podría ser difícil saber cuáles son las que realmente funcionan mejor en su caso. Por eso, ¡tómese su tiempo, no se apure! Trate de dormir un poco más y no se olvide de separar un poco de tiempo para divertirse con su hijo. Su amor y apoyo pueden llegar a hacer una gran diferencia.



Puntos clave

  • Muchos niños con dispraxia también tienen TDAH.
  • No es inusual que las escuelas ofrezcan terapia del habla y terapia ocupacional.
  • Usted puede utilizar apps y otros juegos divertidos para fomentar que su hijo siga moviéndose.

 Fuente: Understood, Infobae